La eficiencia en la gestión de patrimonios. Cómo mejorarla.  La eficiencia en la Gestión de patrimonios. Cómo mejorarla.

En economía la eficiencia es la relación entre los resultados alcanzados y los recursos utilizados. Es decir, por ejemplo, entre las ganancias, objetivos cumplidos, productos y el tiempo dedicado, capital invertido, materiales utilizados, etc.

Podemos decir que una forma de aumentar la eficiencia es utilizar los recursos de la mejor manera posible.

En la 41 Asamblea de Banco Asiático de Desarrollo que tuvo lugar en Madrid en Mayo de 2008 los responsables de las mayores entidades financieras españolas reconocieron la importancia de la eficiencia para el desarrollo del sistema bancario. El vicepresidente de una de estas subrayó, en este sentido, que es uno do los pilares más importantes para ser rentables en un sistema competitivo y que la tecnología juega un papel muy importante en su crecimiento.

En Septiembre de 2008 podíamos leer en la prensa económica que a pesar de los planes de reducción de gastos que han lanzado los grandes bancos europeos estos esfuerzos no han cristalizado todavía, salvo excepciones, en uno de los ratios más seguidos en esta actividad, que es la eficiencia. Se mide como lo que una entidad gasta por cada cien euros que ingresa. Este ratio se ve perjudicado por los menores ingresos que están teniendo estas grandes compañías.

Los más eficientes  Los más eficientes

Los grandes bancos españoles se encuentran en las primeras posiciones del ranking de eficiencia con unos niveles muy cercanos a un ratio de 40%, es decir que la entidad gasta cuarenta euros de cada cien que ingresa. Los principales competidores europeos están entre el 50% y el 70%. Es significativo mencionar que en el caso de los bancos españoles este índice ha mejorado con respecto el año anterior y un banco mediano del país se encuentra a la cabeza del sector de Europa con una eficiencia del 30%.

Uno de los responsables de estas entidades españolas reconoció que a base de meter mucha tecnología en el negocio son la envidia mundial.

El papel de la tecnología y la generación de riqueza  El papel de la tecnología y la generación de riqueza

Hace algunos años estaba planteando al área de gestión de activos de una gran compañía la implantación de un ambicioso proyecto de tecnología que suponía una importante reducción de costes y aumento de la calidad en su actividad de asesoramiento financiero. Uno de los directivos de esta compañía decidió no invertir en ello dado que tenía personas en nómina que se encargaban de realizar, entre otras cosas, un trabajo que obtenía resultados a priori similares a los que pretendía llegar el proyecto tecnológico una vez en marcha y no le compensaría entonces realizar y mantener la inversión. Sin duda se equivocaba.

Esas personas eran expertas en asesoramiento financiero y gestión de activos y dedican parte de su tiempo a realizar labores recurrentes que se pueden llevar a cabo por procesos automáticos para así emplear su tiempo en actividades propias de su cargo.

Con esta alusión he introducido el concepto tan conocido que es la competitividad, al hablar de reducción de costes y mejora de la calidad. En la gestión de patrimonios la tecnología es fundamental para mejorar la competitividad.

Situémonos en el caso de un asesor financiero que tiene a su cargo las carteras de por ejemplo quince clientes. Si cada vez que tiene que realizar un planteamiento de inversión o presentar el estado de la cartera en un informe tiene que recurrir a hojas de cálculo por un lado, análisis por otro, utilizar distintas fuentes, etc. acabará por presentar algo que le ha llevado un tiempo importante realizar y sujeto a la existencia de errores y aspecto poco homogéneo.

La clave para mejorar aquí la competitividad y por consiguiente la eficiencia al mejorar el uso de los recursos está en centralizar la información y disponer de un sistema automático para generar estos informes a presentar al cliente.

Así, este asesor podrá dedicar su tiempo a analizar el origen de la rentabilidad en las carteras, las posiciones con mayor potencial de pérdida, cómo diversificar y reducir el riesgo o cómo afectó una decisión pasada y obtener argumentos para nuevas decisiones de inversión a proponer, etc. Es decir que se puede dedicar plenamente a su actividad de asesoramiento en vez de a la creación de informes y así al final va a conseguir fidelizar clientes y generar más negocio.

Normalmente este aumento de generación de negocio, posible al utilizar mejor los recursos, va a conducir a un incremento del volumen y probablemente de los resultados con lo que mejoraremos la eficiencia.

Y en esta situación más eficiente, con mejores resultados y buena utilización de los recursos, para atender al negocio generado será necesario contratar más personal, es decir aumentar el empleo y generar riqueza en el entorno que tan bien viene en la situación de la economía actual.

Pero esta inversión en tecnología hará que la empresa contratada disponga de más recursos y necesidades que indirectamente generan empleos en unas terceras empresas de otros sectores implicados en esta apuesta tecnológica como son las actividades de formación, proveedores de infraestructura técnica o servidores, agencias de comunicación, de marketing y otras.

Pero más aún, por la naturaleza del propio producto y por los avances en las comunicaciones en el mundo actual se puede plantear la deslocalización de ciertos procesos productivos de la tecnología que se pueden llevar a cabo en otras regiones del planeta.

Así pues, con todo lo dicho, la inversión en tecnología, de calidad obviamente, en el mundo de la gestión de patrimonios genera puestos de trabajo y riqueza en el entorno ya no sólo a nivel local sino también global.

José Luis de la Plaza
Departamento comercial, TechRules